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Me llamo Alberto y soy un perro

Me llamo Alberto y soy un perro que estoy contento, casi siempre, o eso es lo que dicen mis amigos, pero ellos tenían razón. Hoy llevo un día de perros, todo empezó por la mañana dónde siempre voy a comer las sobras del Restaurante de la esquina, al que llegué tarde por culpa de los gatos.
Cuando iba dirigido al restaurante, corriendo como cada día, se cruzaron unos
gatos y me arañaron por los costados, menos mal que un granjero se cruzó y los echó, porque si no, no se lo que me hubiera pasado.

Magullado conseguí llegar al restaurante, pero ya se las habían llevado(Las sobras).
Después me fui al centro del pueblo, había mucho bullicio porque se había abierto un bazar nuevo, así que no tenía oportunidad de hacer nada.

Por la tarde estuve vagando por el pueblo sin rumbo. No había nada que hacer hasta que encontré
a los gatos que me habían pegado de espaldas. Quise pegarles, pero, cuando estaba a menos de 5m,
el dueño de ellos me asustó y otra vez me tuve que escabullir.

Por la noche, sin comer nada, encontré un cubo de basura, me tentó desde el primer momento,
no pude resistirme y cogí una pata de pollo ya pelada, pero el hueso lo podía comer, me lo comí,
pero de escarmiento tuve retortijones de barriga.

Parecía un día nefasto, pero cuando estaba en el suelo, una familia muy buena me encontró
en el suelo y me quisieron llevar a su casa. Yo estaba encantado de ir a su casa, y desde ese momento
sigo en su casa viviendo muy bien.

Ese día aprendí que la vida no siempre te traerá momentos buenos, pero otras veces
tendrás momentos muy, muy, muy buenos. ¡Es lo mejor que me ha pasado en mi vida!

La gata Coni

                                   

Soy una gata y me llamo Coni. Os voy a contar mi vida:

Nací el 24 de Junio de 2001. Cuándo tenía 1 año me adoptó una familia que tenían dos hijos una niña y un niño, y por casualidad la niña nació el mismo día que yo pero de distinto mes.
Ellos me dieron mucho amor y jugaron mucho conmigo, aunque yo hacía muchas travesuras cómo subirme a los muebles, arañar los zapatos etc... pero sobre todo ellos me entendían porque es mi actitud por ser una gata.

Ahora me he hecho vieja y me he puesto enfermita.
Y ellos me cuidan muchísimo.

Soy Jaima

Hola yo soy Jaima , me desperté hoy por la mañana cuando arrancaron el coche para ir a trabajar.

Cuando llegaron me pusieron la comida y la comí toda. Después me dieron un paseo por la playa, cuando volvimos un perro saltó hacia mi y jugamos un poco.

Al volver me pusieron la cena,y me fui a dormir.

Mientras estaba durmiendo vinieron unos gatitos pequeñitos y me despertaron porque estaban maullando y les djge que durmieron conmigo y con mi calor se quedaron dormidos ellos y yo también.

A sobre-pesca

 
                                                    
A causa que ten a sobre pesca é que cando os pesqueiros  pescan, fan que no mar halla menos peixes.

Outra razón é que cando os pesqueiros pescan, fan que halla peixes en perigo de extinción como, por exemplo, a balea azul.

Por último, o exceso de alimento para os depredadores que comen peixe, que hai moitos  como, por exemplo, o quenlla, as orcas, os delfíns e as focas.

Como consecuencia de todo o anterior, é bo para as persoas pescar, para alimentarse pero non se debe de abusar na pesca porque senón, non haberá suficiente para os depredadores. Iso significa que os pesqueiros deberían ir a pescar  pero cando pescan que non pesquen tantos peixes.

El perro bloguero


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Yo soy Stan, el perro bloguero y también hablo con Tyler, Chloe y Avery. Menos a sus padres o me echarán de casa y puedo volver a la perrera. No me gustaría perder a mis amigos humanos que tampoco quieren que me vaya, pero, mi blog lo podéis ver en Internet, mi afición es ser un perro bloguero y ver a la perritas grrrrrr perritas bonitas.
Es que soy un perro, me gustan las perritas pero, más las caniches.
 Os voy a contar que yo a Tyler un día le ayude a estar con Lindsay y con su perra pesada que no paraba de ladrar e hice un hoyo del tamaño de la perra de Lindsay.
 Después de que se fue Lindsay, vi a una pedazo caniche en el parque pero, Tyler no quería ir porque la que la llevaba era Cristin, la niña mas pesada de su instituto, pero yo le dije a Tyler:
- Esto es por los colegas,  anda porfi! es que enseña mucho tobillo grrrrrr porfi. El dijo:
- Vale por los colegas... hola cristin que tal estas?
-Bien, que suerte encontrarnos en el parque con nuestros perros! Vamos con el de la astilla en la pata de la perra de Lindsay quería saber que le pasaba a su perra y yo ayudé a Tyler y nunca sabía lo que hacía gestos de que tenia una astilla en la pata pero no lo entendió pero escribí : tiene una astilla en la pata y el no lo entendió, el dijo: -Tiene un bollo en la pata.
 yo en mi mente dije: -que no se escribir bien y después llame a Tyler por el teléfono y le dije:
 -tío tiene una astilla en la pata. El le dijo a Lindsay:
-Tío tiene una astilla en la pata, ella se la quito a  su perra le dolió pero después empezó a ladrar otra vez yo en mi mente dije:
-pónsela de nuevo.
 Lindsay se alegró mucho porque ella piensa que Tyler la ayudó pero fui yo.
Ahora voy a hablaros de mi segundo mejor amigo Cristian, sí Cristian el de radio sonic pero mi primer mejor amigo es Tyler. Vamos a tener una radio conmigo la radio de Stan el perro bloguero pero aun seguirá con su radio radio sonic el erizo. Va a tener dos radios y nunca las abandonara me lo prometió y estoy en su radio.
La radio de Stan el perro bloguero es mía no suya, me voy que me llama mi caniche. Visteis mi pegatina del caniche, es bonita o no? tengo también el de Stan el perro bloguero chao.

SOY OBI




Hola a todos, me llamo Obi y soy un oso polar. Hoy os voy a contar como llegué hasta aquí.

Hace tiempo que estoy aquí, en un zoológico. Cuando era muy pequeño llegaron a mi iceberg unos humanos y nos transportaron a mi familia y a mí a este zoo.
Toda la gente que visita este lugar piensa que es muy bonito, pero ¡Todo lo contrario! es un horror,
aquí no tenemos suficiente espacio para correr ni para cazar peces. Para conseguir la comida siempre hay que hacer lo mismo: Acercarse a donde se colocan siempre las personas y poner la carita más cuki que tengas, el problema es que siempre te dan el mismo pescado: Salmón.

No penséis que está riquísimo, me gusta, pero tiene un problema, es como si a vosotros os dan siempre verdura. A propósito, mi pescado preferido es la sardina.
Cuando era pequeño había muy pocas, pero a medida que me fui haciendo mayor, llegaban más, porque cada vez había menos osos polares. Las sardinas veían que no tenían depredadores y se venían a la Antártida.

Desde que llegué a aquí no tengo un solo día distinto a los demás. Aunque tampoco se pasa tan mal.
Cada semana escogen a los mejores osos para que hagan acrobacias en una gran piscina.

En resumen, soy un oso polar de zoológico, normal y corriente, ahora que lo pienso, me gustaría mucho volver a ver esos trozos de hielo flotando en el medio del océano, deslizarse por las rampas de hielo y tirarse dándose un gran chapuzón en el mar.

Ahhh! el mar es un sitio tan bonito.........


MARÍA

Cachorrito


Hola amigos, os voy a contar una historia que os va a divertir y a entristecer.
Bueno, comencemos.
Yo, cuando era un cachorrito me lo pasaba muy bien con mi familia. Un día nuestra madre no llevó a visitar un sito el cual era perfecto para vivir cuando fuésemos mayores. Sucedió una cosa malísima. A mi mamá la habían atropellado, pero yo con valentía seguí a delante y también con la esperanza de que me acogieran en una casa, pero que me trataran bien.

Llegó ese día. Me sentía asustado y al mismo tiempo feliz. Tenía tan solo 3 mesitos cuando me acogieron. Estaba tan quietecito, podíamos decir tan bonito que se le ocurrió darme de comer, pero no era pienso para cachorros si no un SOBAO. Mmmmmmm pero que rico que estaba. Escuché decir a mis dueños que nunca más excepto en ocasiones me darían más sobaos me volvía a entristecer más, pero también era mejor que no me dirán porque me sentiría mal, ya que los perros no pueden tomar dulces porque podemos quedarnos ciegos. Después de tomar mi sobao salí de fuera de mi casita. Todos gritaron: Mira que bonito es........
Tan pero tan famoso fui en esa casa que hasta vinieron los tíos de mi dueña pequeña.
Ahora ya tengo cinco meses y soy un perro encantador. Mis dueños son estupendos y pienso tener hijos algún día.

Ahora lo malísimo. Al otro día, cuando fui al veterinario, me encontraron dos bultos. Uno en la garganta y otro en la cabeza. El de la garganta me pasó, pero el de la cabeza, no me daba pasado y un día me explotó. Mis dueños menores que son unos encantos, me lo vieron, estaba lleno de sangre. Ahora parece que menos pero aún sigue (la casca).

Si hay que contaros algo más sobre mi bulto, ya os lo contaré. Me alegro un montón de haberos conocido y hasta la próxima. : )

Epi y soy un beagle



Hola me llamo Epi y soy un beagle.

Cuando nací parecía dumbo por mis grandes orejas, pero le gusté al que hoy es mi dueño.
Éramos seis, pero a todos nos separaron. Yo y una de mis hermanas no podíamos vivir uno sin el otro. Nos tuvieron que llevar para la misma casa donde así juntos podríamos estar.
Allí nos acogieron muy bien. El único problema eran dos gatas celosas y que marcaban su territorio. A pesar de que nos llevamos muchos arañazos, es la mejor casa del mundo. Ahora ya tengo un año y por supuesto ya soy mucho más grande aunque sigo con mis orejotas ji,ji,ji...

´´La mudanza´´

Mi dueño me cambió para otro lugar junto a mi hermana, porque me escapaba, rompía los calcetines por la punta, mordía las plantas, jugaba con los adornos del jardín y me subía a la cama de saltar para hacer el payaso.

Nos hizo una caseta para mi, mi hermana y mis compañeros de caza(Dama y Manolito.) Puso a las perras juntas y a mi con Manolito. El quería ir de dominante y yo no le dejé.

´´La pelea´´

Un día me dieron muchos mimos y Manolito se celó, y la tomó conmigo.¡Me dejó destrozado!
En realidad solo me hizo unas cuantas heridas en las orejas. De allí a una semana volvió a pasar lo mismo, pero esta vez más grave. Estaba mi dueña. Mi dueño empezó a gritar, porque me había hecho más daño en las orejas y las necesitaba para cazar.

´´ Consecuencia´´

Me tuvieron que separar de Manolito para no volver a pelearnos.

Aunque nos peleamos por ser el macho dominante nos echamos mucho de menos, y cuando me sueltan voy a darle un beso muy grande.

HISTORIA REAL

Mofeta

Hola, me llamo Raquel, soy una mofeta.¿Que quieres que te cuente? mi vida es siempre la misma.
Yo me levanto temprano, más o menos a las 12 del medio día.
Desayuno y como al mismo tiempo.
Para poder ir a hacer mi mayor afición es enbadurnar a la gente de una sustancia muy pero que muy apestosa. Mis amigas dicen que esa sustancia se puede quitar con tomate, increíblemente imposible. Las mofetas no saben leer ¿Cómo saben que es tomate?, puede ser crema de cacahuete. No lo sabemos porque vemos en blanco y negro.
Después me voy a mi casa que está en la copa de un árbol para que mis depredadores no puedan cazarme, y me pongo a dormir.

Juanito Perrito

Erase una vez un perro, lo sé porque yo era ese perro, ¡por cierto!, me llamo Juanito Perrito.

Todas las mañanas iba a la panadería para comprar el pan y un bote de galletas. Cuando llegué a mi casa le di la compra a mi madre y me dijo que cogiera la botella de leche de la entrada(que nos traía el niño de la leche).

Por la tarde fui con mis amigos Pepe, Friendfón y Sifón para despedirme de ellos porque me iba a una ciudad, la ciudad de Zonalandia porque a mi madre le dieron un trabajo en su central nuclear.
Cuando llegamos a la ciudad, la central nos regalo una casa cerca, también nos dieron una lista de los colegios más cercanos y al final elegí el CEIP Petinium.
Al día siguiente fui a visitar a mi madre a la central y me caí en los residuos radioactivos y pude volar. Me convertí en el perro volador. Entonces salvaba a todo el mundo .

Esa es la historia de como me convertí en un superperro, bueno me voy a salvar al mundo.

Una llave inglesa y no vivo en Inglaterra

Hola, yo soy una llave inglesa y no vivo en Inglaterra, vivo en España. Mis amigos son; destornillador, alicates, martillo y desparafusador.

El señor que trabaja con nosotros, no nos escucha y no se comunica con nosotros, pero nosotros sí lo escuchamos. Cada día hacemos un trabajo y nos lleva en una mochila. Hoy tenemos trabajo pero, ¿sabes que?, se rompió destornillador. Nuestro trabajador está muy preocupado porque no va a poder trabajar sin él.

Al final el hombre de la casa y el trabajador (que por cierto se llama Crash), quedaron para aplazarlo para dentro de 4 días. Así Crash puede tener adestornillador para trabajar.
El día de trabajar, Crash acaba en una hora, (no os digo cuanto cobró porque...) . Y nosotros (las herramientas) y Crash nos vamos para nuestra casa para descansar para el día siguiente, que hay más trabajo.

Yo me llamo Ralph


Hola a quien me esté escuchando, para empezar, yo me llamo Ralph, yo soy en perro normal, mis días perrunos son normales, pero si os gusta espiar la vida de un simple perro...bueno, a lo vuestro, os contaré cómo son mis días:

Normalmente me levanto a buena mañana, y voy a pasear con mi amo, después me da de comer y de beber, a la tarde, casi todos los días, juego al frisbee, me vuelven a pasear y de comer, después me duermo, y otro día a volver a empezar.

Hubo un día en el que por accidente me llevaron a la perrera, no les guardo rencor, pero ese sitio no es muy bonito...
Esos son los días perrunos normales, no como los que veis por la tele, así que si alguno de los que estáis leyendo esto tiene un perro ya estáis dejando el ordenador y llevando a pasear a su mascota, ya sea un perro, un cocodrilo, una nutria o un ornitorrinco...

Ahora os contaré la verdadera historia de la perrera:

Era un día, pues, como todos, yo salí por la noche para dar un paseo nocturno, siempre daba una vuelta a la manzana, pero ese día me equivoque de camino y entre en la ciudad, allí la gente era más rara y cundo iba a dar media vuelta y salir de ahí a cuatro patas, unos hombres con redes me atraparon y me desmayé, cuando desperté estaba en un sitio feo, pero feo con un montón de perros.
Yo con el rabo entre las piernas, esperaba un milagro y con suerte digna de subir a youtube apareció mi dueño que les iba a decir a los de la perrera que le ayudaran a buscar a un perro de raza husky siberiano marrón y cuando me vio vino corriendo, los de la perrera se habían equivocado porque el collar se había destrozado y solo se veía un trozo, pero mi dueño me reconoció al momento y me llevo.
Después de una aventura horrible, de nuevo a casa, porque dueños verdaderos, solo hay uno.

Pelo Pico Patón

 
Un día con mi amo, estaba divirtiéndome con una pelota de tenis.

No sé, pero creo que todo lo que se mueve me gusta.

Después, por la tarde me decía:
- Venga, corre, salta.....¡bieeeen!
Yo, con mi pelota estuve jugando toda la noche.
Me levanté muy tarde por el cansancio, después mi amo me dio la comida, estuvo muy rica, era pollo con virutas de jamón.
Por la tarde mi amo me llevó a pasear a la alameda, después me soltó un rato y corrí hasta que me no pude más.
¡Fueron los dos días más impresionantes de mi vida!Porque después, fuimos al parque y unos locutores de Gonzalo en la onda me regalaron unas galletas con aroma de vainilla.

Me llamo Menganito, y soy una rana.

Hola, me llamo Menganito, y soy una rana.
Me gusta saltar, y como ya sabéis suelo comer moscas que andan merodeando por mi zona. Estiro mi lengua y las agarro a todas, entonces, encojo mi lengua y me las zampo.
A la hora de divertirme, me voy a las charcas con mis amigos. Solemos jugar a ver, quién salpica más, pero lo que más nos gusta, es jugar a ver quién caza más moscas con la lengua y sin movernos del sitio de donde empezamos a cazar. Yo, casi siempre quedo segundo, pero a veces soy el primero.
En el cole, trabajamos 2 horas cada día, pero si te portas mal, son 3. Yo nunca me porto mal, pero un día:
Acabábamos de llegar, y un compañero me contó un chiste y era el siguiente: la rana de negro se peina con un rastrillo. Y yo me reí, el profe me llamó la atención, y me castigó sin recreo. Me enfadé con mi amigo, porque me dijo ese chiste, pero se me pasó en seguida, me dije a mi mismo, la mitad de la culpa es mía por reírme, y por escucharlo. Entonces mi amigo hizo una cosa para hacer que él también se quedara castigado, pues le dijo el mismo chiste a otro compañero, y se quedó castigado sin recreo también. Llegó la hora del recreo y nosotros nos quedamos en clase con el profe. Él se quería quedar conmigo, por hacerme reír y así que me hubieran castigado.
En un momento el profe quería ir al baño, y nos dijo que nos quedáramos quietos ahí. Y se fue. Mientras estaba en el baño, aprovechábamos para mirar por la ventana como jugaban los demás en el recreo.
-Nuestro equipo está perdiendo.
-¿Cómo lo sabes si no estás ahí?
-Lo sé porque el árbitro está comprado, y arbitra a favor por el equipo contrario.
-Pero eso no vale, hay que ir ahí y ajustar las cuentas.
-Pero como lo haremos si estamos castigados, y además el profe está por venir.
-Pues no lo sé, pero lo tenemos que intentar.
-Será imposible, el profe está viniendo.
-Tendremos que escaparnos.
-El profe sabe el número de nuestros padres.
-Con un poco de suerte nos dejará ir al recreo, recemos por que sí.
-Bueno chicos, ya que os habéis portado bien, os dejo ir al recreo, disfrutar de los 10 minutos que quedan, pero mañana, los primeros 10, os quedáis en clase.
-Vale, gracias.
Y nos fuimos al recreo, pero algo no iba bien, era algo raro, inquietante, no sabíamos lo que era hasta que apareció nuestro peor enemigo, la rana Cien pies, se llama Cien pies porque en la barriga de su madre daba muchas patadas y parecía que tenía cien pies. Y siguiendo a lo que os quería contar, se puso delante nuestro, y nos dijo que o les dábamos nuestra merienda o nos tiraba al cubo de la basura, nos cerraba la tapa, y nos ponía encima un bloque de cemento, así no podíamos salir, y se la dimos. Cuando aparece, todos los niños, están inquietos, es un misterio por resolver.
Cuando acabó el recreo no nos dio tiempo a poner en orden el partido, pero nos dio igual, un partido no importa.
Al día siguiente, me fui al cole enfadado porque sabía que me iba a perder la mitad del recreo en clase, pero a la vez me alegré porque sabía que no iba a estar una hora más en el cole.
En el recreo, me aburría en clase, ya que estaba castigado, fueron 10 minutos, pero parecían 100, sabía que tenía que poner en orden, lo del árbitro, que estaba comprado.
Cuando ya podíamos ir, corrimos como locos, y conseguimos llegar a tiempo, lo decimos por toda la pista, y al final el árbitro salió a ..... Por fin el partido sería justo.
Cuando volvimos a clase el profe nos puso pocos deberes porque ese día era el de “nunca nos pongas deberes profe”, y así podíamos divertirnos en las charcas. Lo único malo de las charcas es que pueden aparecer los humanos, son unos monstruos gigantes que suelen cazarnos a nuestra especie, pero también los vi cazando otros seres vivos. Yo nunca me encontré con uno, pero, pueden aparecer en cualquier momento. Los humanos, aparte de que nos cazan nos meten en una caja mágica, que según el alcalde de nuestra aldea, ahí dentro poco a poco se te va deshaciendo el cuerpo. Él lo sabe porque lo vivió, un día que iba a cazar moscas para comer, se encontró a uno y le metió en esa caja, después le parecía que se estaba desintegrando, pero luego cuando abrió la tapa sin querer, nuestro jefe aprovechó para escapar, y desde ese día tiene el cuerpo muy delicado, además si le tocan lo mínimo y ya le duele, pero tiene un traje especial para él y así no tiene riesgo de un dolor terrible.
 Si queréis saber más sobre los humanos puedo deciros todo lo que sé. Yo me informo poco sobre ellos, no me interesa mucho, pues llevan trajes muy raros, pero a la vez calentitos, y tienen pelo, cosa que las ranas no solemos tener, lo tienen en la cabeza, y parecen tener como nosotros dos grupos, hombre y mujer, las mujeres humanas tienen más pelo que los hombres.
Esa tarde, me fui a jugar con mis amigos a la charca, era el momento más divertido del día.
Quedamos en el parque, y cuando llegué yo, estábamos todos, nos fuimos a la charca de siempre, es la más grande del pueblo, y también la que más moscas tiene. Lo primero que hicimos fue jugar a comernos moscas, yo me comí 10, Manuel mi amigo, 8 y Fran 7, y de repente, se oyó un crujido, muy fuerte, y pensábamos que era un humano o humanos.
Pero descubrimos que era un perro salvaje, pero aun así corrimos porque era más grande que nosotros, y nos podía comer. Cuando lo perdimos de vista y lo despistamos, paramos a descansar, y a beber un poco, estábamos agotados de tanto correr. Manuel dijo que no le sonaba donde estábamos, y eso que se conoce el pueblo como la palma de su mano, incluido el bosque, y empezamos a percorrer por esa zona, que no conocíamos de nada, Manuel no sabía por dónde íbamos, estábamos perdidos. Fran dijo que le sonaba un árbol que teníamos delante, pero Manu aclaraba que puede ser cualquier árbol igual. Anduvimos y anduvimos, pero no encontramos el camino a casa.
De repente, apareció un lobo, y corrimos a escondernos en el agujero de un árbol, pero con su olfato nos encontró y nos dijo:
-Tranquilos, no quiero haceros nada, soy un lobo bueno, no me gusta comer animales que no me hicieron nada, me llamo Lobito, ¿y vosotros?-nos dijo-.
-Nosotros nos llamamos Menganito, Manuel y Fran.
-Qué guay por fin hago amigos que no quieran comerse animales menos fuertes que ellos mismos.
-Hombre, las ranas solemos comer moscas.
-Pero no importa, sé que todas las ranas coméis moscas, o la mayoría.
-Bien, ¿nos podrías ayudar a volver a casa?
-No sé dónde es vuestro hogar.
-En América, para ser más precisos en un bosque de Washington.
-Pero vosotros estáis muy lejos, estamos en el otro punto de América.
-Pero si sólo escapamos de un perro callejero.
-Durante cuánto tiempo, porque los perros callejeros aguantan mucho corriendo, sobre todo si persiguen a una presa.
-Espera que miro mi reloj, pues durante media hora.
-Pues no me extraña. Seguramente habéis cogido el camino que se llega de un extremo a otro en más o menos media hora.
-Y, ¿sabes cómo se va al otro extremo de América?
-Sí, pero es un poco complicado, no puedo salir de casa porque mis padres no me dejan, quizá si les digo que me voy con un amigo mayor de edad. Tengo uno que ya me llevó a España, seguramente también me dejará ir con él a Washington.
-Probablemente sí.
Y sus padres le dejaron, eso sí, con su amigo lobo de 21 años llamado Juan. Pero mejor, si había un peligro, estaba él para protegernos. Seguimos nuestro camino tranquilo, pero cuando pensábamos que todo iba tranquilamente, se oyó un disparo, y le dio a Manu en la pata, por suerte no era tan grave, pero no podía andar, y lo llevó a cuestas Lobito. Se oyó otro disparo, y casi me da a mí, Juan decidió que nos escondiéramos, yo y Fran en un arbusto, Lobito con Manu, detrás de otro pero más grande, y Juan fue a por el humano, yo le dije que no, pero él insistió en ir a por él. Cuando llegó al lado de él, disparó pero Juan lo esquivó, hizo un movimiento brusco y se lanzó contra el humano, le dio unos cuantos mordiscos, y se quedó en el suelo desangrándose, y Juan nos mandó correr a lo máximo que podamos, pero él cogió a Manu.
Corrimos durante diez minutos, y por fin Juan mandó parar, e ir más despacio, paramos a beber, y cuando me di cuenta, estaba bebiendo de la charca en la que siempre juego con Manu y con Fran, por fin estábamos en casa.
Llegamos, no nos lo podíamos creer, mi madre corrió hacia a mí y abrazó muy fuerte, pero al ver a Lobito y a Juan, me agarró y me llevó dentro de casa. Yo se lo expliqué en un minuto, y cuando se aclararon las cosas me llevó fuera con mis amigos.
La madre de Manu, cogió a su hijo, y lo llevó inmediatamente al hospital del pueblo, Y la de Fran solo fue a abrazarle, nuestros padres nos preguntaron cómo pasó todo, y se lo explicamos, después se oyó otro disparo, y alcanzó a la madre de Fran, no sabíamos que hacer. Pues el pueblo era un sitio cerrado sin salida, excepto por donde estaba el humano entonces, nos fuimos a la guarida secreta del alcalde del pueblo, la hizo por si algún día ocurría lo que ocurrió. Cabíamos todos menos Lobito y Juan, entonces los lobos decidieron esconderse en otro sitio, no querían marcharse, querían protegernos. Los humanos cada vez se acercaban más, y nuestro escondite cada vez más pequeño, y menos resistente. Fran y su madre lo estaban pasando muy pero que muy mal, a los dos les dispararon en la pierna. El alcalde pensaba que teníamos que mudarnos, pero con los humanos acechando no podíamos. Pero a Juan el lobo se le ocurrió algo, él y Lobito aullaban y con un poquito de suerte los asustaba, pero al aullar estaban llamando a su familia, y en un momento, más o menos 10 minutos aparecieron y atacaron a los humanos. Nosotros, todas las ranas nos subimos a los lobos, y los lobos nos llevaban a su hogar, así no teníamos peligro de que los humanos nos vuelvan a atacar, y si lo hacen están los lobos para protegernos. Pero solo se nos olvidaba una cosa, ¡los lobos nos querrán comer! Menos mal que Lobito me dijo que su pueblo ya no quería comer carne, ahora solo comen verduras y plantas, les convenció Lobito para que no coman animalitos indefensos.
Bueno pues fue una historia que no olvidaré nunca, y he aprendido que mejor informarte sobre el enemigo, si no, puedes acabar herido. Ahora sé muchas cosas más sobre los humanos, me informé en la biblioteca, y sé que los humanos no nos cazan por que sí, sino para comer, pero algunos nos cazan por diversión, a esos son a los que hay que castigar y bien duro.
También aprendí, que los humanos no son malos, al menos algunos, nos quieren para comer, y si algún día me comen, no me sentiré mal, sino bien, de hecho muy bien, porque sé que le serví a una persona para sobre vivir.
Y no hay más historia que contar, esta historia es una de las pocas que siempre se recuerdan, puede que sea de las que cuando mueres te recuerde esa experiencia, y es que me estoy muriendo, lo siento pero no puedo aguantar más, os recordé la historia como yo la viví. Adiós y recordarme.

Un golpe de suerte-

 

                                                               
Hola soy Tobby, un perro normal y corriente, pero eso un día cambió y ese día fue...........
Hace 1 año mis dueños me abandonaron en un bosque de América (estábamos de viaje) y yo solo era un cachorrito de 4 meses. Pensaba que estábamos jugando, pero no llegaban. Estuve esperando 1 noche y 2 días y al final me di cuenta, para ellos solo era un estorbo por eso me dejaron allí. No pude soportarlo, salí corriendo sin rumbo alguno. Cuando me di cuenta vi que sobre mi cabeza se alzaban unos árboles majestuosos, impresionantes, resumiendo, me impresionaron; jamás vi tal maravilla. Os preguntareis ¿ Qué pasa con los árboles? Esos árboles tenían casas de las que salían toda especie de animales, estaba en Amazonas.

Aquel paisaje me alegró tanto que dejé de pensar en lo que me habían hecho mis  antiguos dueños. Decidí adentrarme más en aquel apasionante paisaje lleno de frutos, ríos, animales........ Llegué a un claro que parecía agradable y decidí pasar la noche allí. Para reponer fuerzas, me comí un poco de fruta que había en el suelo, y aproveché para coger el desayuno. Pasé una noche estupenda y tranquila viendo las estrellas y escuchando el sonido de los pájaros tropicales. Por la mañana descubrí que no tenía el desayuno, lo busqué por todos lados pero nada, de repente vi que los arbustos se movían, fui hacia ellos y...................¡había unos monos con mi comida! Yo le cogí mi comida y me fui a orillas del río para refrescarme. No me daba cuenta del peligroso animal que acechaba hacia a mí hasta que salió del agua y abrió su enorme mandíbula, tuve tiempo suficiente para salir corriendo pero me dí cuenta de que estaba herido de una pata. Me dolía tanto que me derrumbé en el suelo.

Cuando abrí los ojos, 5 personas me rodeaban y decían llenos de alegría:
 -Bien, ya está recuperado!
 Empecé a pensar en quienes podían ser aquellas personas y de repente caí en la cuenta. Cuando yo estaba medio inconsciente en la selva unas personas me recogieron y me curaron la pata .
Esas personas eran ahora mi familia. Siempre jugaban conmigo, y me querían . Una mañana fuimos de paseo hasta la selva Amazona y un puma nos atacó, por suerte no pasó nada pero nos dio un susto tremendo.

Un día fuimos a Estados Unidos, y allí me confundieron con un perro que hacía una serie de televisión y me llevaron al estudio. Aunque ese fuera mi sueño yo no quería, yo quería estar con mi familia, porque ellos me querían. Estuve 2 meses allí grabando, hasta que un muy buen día mis dueños consiguieron entrar en el estudio y me llevaron con ellos. Corrieron el peligro de que los detuvieran solo para tenerme con ellos y eso fue el mayor golpe de suerte que pude tener. Mi dueños siempre me protegieron, no como los que me abandonaron.

Puedo decir que tengo a los mejores dueños del mundo.